Así clamaban ayer por las calles de Oviedo las voces de 500 manifestantes congregados para protestar por la violencia policial en Valencia.
Convocados a través del boca-a-oído y las redes sociales en la Plaza de La Escandalera, querían mostrar su rechazo a la acción represiva de los antidisturbios en Valencia, responsabilizando de ello a la Delegación del Gobierno y el Ministerio del Interior, así como a la influencia de elementos filofascistas en el seno de la Policía.


