El PCA ante el relevo en la alcaldía de Oviedo.
El postgabinismo, en el que acabamos de entrar tras el abandono de Gabino de Lorenzo a pocos meses de unas elecciones municipales tras las que gobernaba en minoría, presenta ya dos notas características que van a hacer muy difícil la gestión de los asuntos públicos en nuestro concejo: la crisis económica y la crisis político-institucional.
La crisis económica general no puede servir de velo para ocultar el origen real de la situación de las arcas del Ayuntamiento de Oviedo, que no es otra que la propia gestión de Gabino de Lorenzo al frente del Ayuntamiento. 20 años de gobierno absolutista de Gabino de Lorenzo han venido marcados por el despilfarro, las privatizaciones de servicios públicos, la sombra de la corrupción (nunca suficientemente investigada), la carestía de los grandes proyectos urbanísticos acometidos (Hípico, Campo de Fútbol, Campo de Golf, Palacio de los Niños, Palacios de Calatrava, …) y la nula rentabilidad de algunos de ellos para los intereses públicos (por ejemplo, miles de aparcamientos subterráneos sin demanda alguna).

