EL HEROE ANONIMO SE FUE COMO VIVIO; EN SILENCIO.

EL HEROE ANONIMO SE HA IDO COMO VIVIO; EN SILENCIO.

"Hoy voy a hablarles de un hombre..." Asi comienza una canción revolucionaria del cantautor cubano Silvio Rodríguez.

El lunes 15 de diciembre, a los noventa años de edad, falleció uno de los últimos héroes de la guerra civil española. Se llamaba Luis Adenso González Antuña y,era de esas personas que pasan de puntillas por la vida, sin molestar a nadie, salvo a sus enemigos de pensamiento por mantener su ideología intacta, sin fisuras lo cual, era demoledor para quienes quisieron doblegarlo por la fuerza o la palabra. Adenso, como todos lo conocíamos en el partido, será uno de esos ejemplos irrepetibles como persona, como ciudadano, como comunista.

A pesar de todas las dificultades por las que tuvo que pasar en la vida, y sobre todo, en los años de contienda donde fue herido en dos ocasiones y, en la posterior represión franquista la cual lo llevo a soportar duros años de prisión y tortura, incluso sus enemigos llegaron a sentir admiración por el ante la integridad y convicción de sus ideas políticas. Una vez que el régimen decide "amnistiar" a parte de los prisioneros, cae en otra prisión sin barrotes durante años y, al igual que la mayoría de las familias de los republicanos, luchaba por sobrevivir, perseguido por el régimen dictatorial que utilizaba un estricto control social que ejercían las autoridades locales para hacerle cambiar su pensamiento, consiguiendo sin embargo, la cada vez mayor convicción de sus ideas.

Supo sobrevivir al sufrimiento y, tambien a todas y cada una de las dificultades que se le plantearon durante su vida y, una vez trasladado e instalado en Gijón, empezó a compartir sus inquietudes en La Calzada con las y los compañeros y camaradas del barrio del cual, fue durante nueve años presidente de la Asociación de Vecinos donde fue promotor incansable, en las peticiones y mejoras para el barrio consiguiendo en este aspecto, grandes compromisos y ejecuciones de mejoras en infraestructuras y zonas de ocio. Esta labor incansable, le llevo a ser reconocido tambien como presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Asturias, función que desempeño durante un periodo corto por la cantidad de trabas burocráticas y presiones e ideas contrapuestas en algunos colaboradores.

A pesar de su silencioso hacer, era una persona enormemente querida y reconocida en el barrio. Su humildad, le llevo siempre ha huir de reconocimientos u homenajes por parte de cualquier entidad u organismo y, como muchas veces me repetía en las conversaciones que tenia el placer de tener casi a diario con el, "para mi es un gran reconocimiento y homenaje, saber que he intentado aportar en la medida de lo posible, el poder salir a pasear libremente por el barrio y poder conversar contigo o con cualquier otra persona en la calle, en el centro social o en la Asociación". Dejó escrito que, tras su muerte, nadie le hiciese honras fúnebres ni homenajes, le bastaba con que le recordásemos como era. Hace tres semanas aproximadamente, me lo encontré como casi todos los días caminando por las calles del barrio y me comento que se sentía muy cansado física y moralmente y que apenas salía de casa. Su lucidez mental y su brillante e inteligente forma de ver el mundo, hacia que me sintiese cada día mas orgulloso de haber conocido a esta gran persona y, sin embargo, en los últimos años, le costaba cada día mas adaptarse a los cambios y rápidos movimientos en la conformación sociopolíticos tanto internacionales como los mas cercanos. Su pensamiento revolucionario, no soportaba las injusticias del mundo expresando a veces su genio y rabia ante ciertas formas de hacer política las cuales, le desgastaban y decepcionaban enormemente. Siempre daba mucha mas importancia a las funciones y problemas de los demás que a las suyos propios, y cuando le preguntaba por su salud, siempre le quitaba importancia a pesar que en los últimos tiempos, sabia que algo no iba bien.

Encima de mi mesa, quedara el Mundo Obrero del mes de diciembre y que, al igual que todos y cada uno de los meses anteriores le llevaba a su casa. Ya no podre llevarle las comunicaciones y noticias mas relevantes sobre el partido o de cualquier otro ámbito que tanto anhelaba cada semana. Añorare las breves conversaciones que manteníamos casi a diario o, una vez a la semana, aunque siempre me decía que no me tomase la vida con tanta celeridad ya que, en gran cantidad de ocasiones durante la entrega de documentación informativa, me hubiese gustado haberle dedicado mas tiempo aunque el entendía perfectamente mi vida contra reloj.

Hasta siempre camarada Adenso. Tu ejemplo y valores harán una sociedad mas justa y formaran personas mas humanas.