Resolución de solidaridad con las trabajadoras despedidas de Nestlé-Litoral

PCE El Partido de los TrabajadoresLos jóvenes en la actualidad crecen con el vago recuerdo de unas condiciones laborales de sus ascendientes, contratos fijos, trabajos estables a no ser que, excepcionalmente, la situación de la empresa sufriera un drástico deterioro.

Hoy la realidad es bien distinta, se suceden los contratos en prácticas, becas de formación, contratos temporales, contratos fin de obra……….Los pocos “privilegiados” son aquellos que al cabo de años de contratos-basura los hacen indefinidos. Estos, sin importar cual es su rama profesional, son la excepción.

Hoy sabemos que un contrato indefinido no es una garantía de estabilidad laboral, aún cuando la empresa obtenga beneficios a costa del esfuerzo de los trabajadores/as. Ahí es cuando surge el miedo. Ya no hay tranquilidad. Es imposible tener el futuro más o menos asegurado. La incertidumbre se convierte en compañera permanente.

¿Quiénes serán los próximos que despidan? OLGA, INÉS y TOÑI llevaban trabajando en la factoría gijonesa de NESTLE-LITORAL, 37, 36 y 31 años respectivamente.

Sus contratos eran indefinidos. Habían trasmitido sus conocimientos y experiencia a dos generaciones de trabajadores/as, habían hecho su trabajo bien, cumplido sus turnos y horarios, hecho su parte para asegurar la buena marcha de la empresa, y ahora, próximas a la jubilación, no existía ninguna razón aparente para temer por sus puestos de trabajo.

Acaso, ¿No habían trabajado duro y bien por más de 30 años? La triste realidad de la degradación de los derechos laborales en nuestro país y en Asturias se puso de manifiesto para estas 3 trabajadoras un martes 24 de Febrero del 2009. Ese día fueron citadas por sus jefes, les hicieron una oferta. Se trataba de un despido amistoso cuya indemnización sería gestionada por la CAIXA, que iría dándoles mes a mes la cantidad que estimase acorde con sus necesidades.

El acuerdo suponía para las tres madres de familia una grave merma de sus pensiones futuras, ya de por si exiguas. Por este motivo no aceptaron y prefirieron seguir trabajando. Poco después fueron citadas de nuevo. Ahora no era una oferta. Se trataba de un ultimátum: o firmaban el despido amistoso o las despedían sin más. Volvieron a negarse y fueron despedidas. Despido objetivo, 240 días de salario como indemnización como recompensa por más de 30 años de trabajo. Llega la impotencia y la rabia. Llevan peleando desde el 31 de Marzo para que se respeten los derechos más básicos, para no ser tratadas como si fueran máquinas que pueden ser sustituidas a la arbitrariedad del patrón cuando éste lo estime oportuno.

Su empresa NESTLE es una de las importantes de su ramo en España. Sus beneficios son sustanciosos. No es en modo alguno una empresa que este pasando dificultades. El despido de estas trabajadoras responde únicamente al deseo de aumentar el margen de beneficios despidiendo a los trabajadores/as con más antigüedad y sustituirlas por otras y otros a través de algunas de las modalidades de contratos basura en vigencia.

La legítima lucha de estas trabajadoras es un ejemplo para la clase obrera en su conjunto, no se trata sólo de una reclamación por sus derechos laborales más básicos, también por la defensa de algo tan elemental como es la dignidad y los derechos humanos, conceptos ambos tan denostados por una cruel legislación laboral, que defiende los intereses del empresariado por delante del derecho más básico al pan y al trabajo.

El partido Comunista de Asturias se solidariza con esta justa causa y por ello les participamos nuestro más amplio apoyo.