26 puntos para la solución del conflicto de IU en Asturias
El Partido Comunista de Asturias ha venido poniendo en marcha durante los últimos años un arduo proceso de reconstrucción orgánica conducente a la regularización de sus organizaciones locales, el estímulo a la periodicidad de reuniones de sus comités, la formación de cuadros, la cohesión de toda su estructura, la generalización del debate político y, en definitiva, la recuperación de las funciones de un partido activo y participativo.
Sobre esa base se ha ido extendiendo e incrementando la presencia pública del Partido, su implantación en el tejido social de Asturias, su implicación organizada en los conflictos y movilizaciones laborales, en el movimiento vecinal y demás movimientos y plataformas sociales, como los de solidaridad internacionalista, defensa del medioambiente, igualdad de género, memoria democrática o reivindicación republicana, entre otros.
El PCA ha secundado activamente cuantas campañas de ámbito federal ha dispuesto el PCE, del que forma parte, y ha participado con sus aportaciones en las Conferencias convocadas por éste y en su XVIII Congreso, en el marco de cuya política aprobada desarrolla sus actividades.
Sin embargo persiste una excepción en las posibilidades de aplicación de esa política en lo que atañe a la participación del Partido dentro de la estructura de IU en el ámbito de Asturias.
En ese sentido, el Documento político aprobado en el XVIII Congreso del PCE dejaba claro que “sin una satisfactoria solución de los conflictos que se arrastran desde hace años en diversas federaciones de IU, sobre la base de sus principios y sus estatutos, no es factible una auténtica refundación de IU “(pág. 56) y situaba como “paradigma de esto” la situación anómala de la cual es víctima el PCE en Asturias” (pág. 57). A la vez, el aludido documento situaba políticamente con claridad el proceso de refundación hacía el que se pretende hacer avanzar a IU y con el que se compromete el PCE, como “ una apuesta de los comunistas por recuperar la hegemonía cultural que la derecha nos ha arrebatado en los últimos años, y no una simple recomposición de hegemonías internas en IU, que conduciría irremediablemente al fin de nuestro proyecto estratégico y al fracaso en la sociedad” (pag.57) y destacaba que “esto es el objetivo político, el reto de la refundición que debemos impulsar en IU desde los postulados políticos de la Asamblea de noviembre de un proyecto soberano que se define de izquierda anticapitalista, democrática, federal y republicana, pero también tiene un reto organizativo, ya que todos coincidimos en que IU no puede ser, ni en su composición , ni en su funcionamiento un Partido Político clásico, sino lo que hemos venido en denominar un Movimiento Político y Social Organizado” (pág. 57).
El XVIII Congreso del PCE, en relación con la refundación y los conflictos, tampoco dejaba lugar a dudas en cuanto a que “ la refundación, en todo caso, no puede ser un mero proceso de readmisión de expulsados y de apertura a nuevos colectivos, sino también un cambio profundo de concepción y funcionamiento en la línea arriba expuesta, que rompa la tendencia a convertir IU en un partido más y recupere su naturaleza de movimiento político y social a la vez abierto y cohesionado” (pág. 58), y continuaba sustentando que “ IU no puede reproducir discursos políticos que nos sitúen en posiciones subalternas” (pág. 59) y que “ recuperar la credibilidad política se conseguirá desde la claridad del proyecto y , sobre todo, desde la coherencia de la práctica movilizadora e institucional, con el discurso plasmado en los documentos aprobados por la última Asamblea Federal de IU, en los acuerdos de sus órganos y en lo que se acuerde en la próxima Asamblea de refundación, habiéndose corregido antes los casos de expulsión de camaradas para que ésta pueda ser democrática” (pág. 59).
Por lo demás, con lo aprobado en el XVIII Congreso, “el PCE apuesta por IU pero aligerando las (todavía) estructuras de partido y potenciando todo lo relacionado con la elaboración colectiva y la convergencia programática y en la movilización con la sociedad. Y no sólo abrirnos a la aportación a los programas, abrir también las candidaturas a personas que convergen con nosotros desde el punto de vista del programa o de la movilización. Todo está por decidir (aunque nuestra posición de partida sería el mantenimiento de la denominación actual, IU). En cualquier caso el partido ha de ser un partido en la sociedad. Para nosotros y nosotras, nada es más importante, como instrumento para la política, que el propio partido” (pág. 59).
Es en ese marco estratégico, definido por el XVIII Congreso del PCE, como el Partido Comunista de Asturias se propone resueltamente contribuir de forma activa a superar la excepcionalidad que aún vive y a dejar atrás un conflicto al que se vio abocado y nunca deseó
El Partido Comunista de Asturias ha hecho esfuerzos notorios y dado pasos significativos para superar la excepcionalidad no deseada a la que se vio conducido por el no reconocimiento de que fue objeto tras la celebración del VIII Congreso en marzo de 2007 y por las perturbaciones que hubo que padecer en su normal funcionamiento. Así en diversas resoluciones y declaraciones públicas manifestó su voluntad de ser reconocido por IUA, ofreció en un primer momento la presencia de alguno de sus cuadros en la candidatura europea, acudió cuando fue convocado a debatir con IUA un protocolo sobre el uso conjunto de las sedes, de las que nunca excluyó a IUA, alentó a un determinado número de dirigentes a solicitar la ficha de afiliación a IUA, publicitó la iniciativa de la Refundación y participó en la Asamblea de 28 de noviembre, etc.
Hoy, habiendo comprobado que los referidos pasos no encontraron acogida ni reciprocidad en IUA, pero perseverando en la voluntad política, que como Federación del PCE le corresponde, de hacer cuanto esté en su mano para superar la excepcionalidad y para crear las condiciones que permitan su actuación política en el seno de IU y desde IU, el PCA, en el marco, además, de las resoluciones de IU federal de 10 de octubre, 16 de enero y 8 de mayo pasados, considera llegado el momento, para articular, de manera formal, explícita y solemne, una propuesta política global destinada a resolver el conflicto enquistado que afecta a una parte importante de la izquierda en Asturias.
El PCA no es partidario del olvido, cree necesario que cada cual aprenda de su pasado y extraiga conclusiones, pero, sobre todo, cree llegado el momento de mirar decididamente adelante y apostar por un futuro donde la discrepancia y el debate no haga imposible la integración y un trabajo en Asturias que pueda ser en esta tierra correlato del trabajo que se lleva a cabo en el plano federal.
En esa dirección, el PCA propone poner en marcha un proceso de acuerdo con los siguientes movimientos:
1. El PCA propone a IU de Asturias efectuar simultáneamente sendas declaraciones de voluntades de traducir a Asturias la actual relación de colaboración y entendimiento de sus ámbitos federales respectivos: el PCE e IUF.
2. El PCA entiende que Asturias no puede ser una excepción. Sin merma de la personalidad política diferenciada del PCA y de IUA, de sus funciones en tanto que organizaciones independientes la una de la otra, de la diversidad de planteamientos e, incluso, de los puntos de discrepancia, el PCA constata que amplios sectores de la izquierda social asturiana verían con satisfacción una superación de la actual situación de conflicto que, además contribuyese a despejar sin reservas el horizonte electoral produciendo un efecto sinérgico y sumatorio de confianza y de votos.
3. Por ello el PCA propone que el PCA e IUA dieran comienzo a conversaciones bilaterales con el apoyo y, cuando se considere útil, con la participación del PCE e IUF.
4. Ello supondrá el simultáneo y recíproco reconocimiento del PCA y de IUA de manera explícita, práctica y efectiva.
5. Se pondría así punto final a partir de ahora de manera efectiva y definitiva al no reconocimiento por parte de IU de Asturias y de sus dirigentes de los resultados del VIII Congreso del PCA celebrado el 24 de marzo de 2007.
6. El PCA, análogamente, dejaría atrás, de ahora en adelante, los cuestionamientos acerca de IU de Asturias y de su trayectoria orgánica desde noviembre de 2007, asumiendo a la actual IU de Asturias como la realmente existente.
7. Con la voluntad de facilitar en la práctica los procesos de acercamiento, normalización e integración, IU de Asturias agilizará, por su parte, activamente el proceso de armonización estatutaria con IUF, la firma del correspondiente protocolo con ésta y su inscripción en el espíritu de lo aprobado en el Consejo Político Federal de 8 de mayo de 2010, para formalizar documentalmente su condición de Federación de IU en un término que no deberá superar los cuatro meses.
8. En el marco de las conversaciones a mantener y como un resultado importante de las mismas el PCA agilizará su incorporación al protocolo de 9 de abril de 2010, en los términos establecidos en su punto noveno, de acuerdo con la Resolución del Comité Federal del PCE
9. El PCA dará comienzo, con vistas a su conclusión en término de diez meses, a una campaña activa para recuperar a afiliados de censos anteriores que por unos u otros motivos abandonaron la vida orgánica sin estar incursos en procedimientos sancionadores sobre la base del respeto individual a la política, Estatutos, cotizaciones y legitimidad de los órganos del Partido, sin ninguna discriminación en función de sensibilidades políticas.
10. IUA realizará en el mismo plazo una campaña activa para recuperar a anteriores adscritos que no figuran en sus censos actuales sobre la base y en las condiciones previstas en la Resolución de IUF de 16 de enero de 2010. Para facilitar el proceso, se arbitrarán provisionalmente los mecanismos necesarios para que la cotización de cuotas a IU de los militantes del PCA se detraiga de las cuotas a éste.
11. Ambos procesos de recuperación de afiliados se basarán en la voluntad libre y fehacientemente expresada por las personas concernidas.
12. En función de la suscripción del protocolo de 9 de abril de 2010 se dará paso gradualmente al uso compartido de las sedes, contrayendo las Direcciones del PCA y de IUA, tanto de Asturias como locales, el compromiso de evitar crispaciones y roces entre militantes, garantizando con la mayor prudencia la pacífica cohabitación de ambas organizaciones. Un esfuerzo de comprensión, generosidad y voluntad de superación histórica de los desencuentros es exigible a todos y, en mayor medida, a los dirigentes.
13. Ambas organizaciones se comprometen a elaborar censos abiertos y transparentes al término de los procesos de reafiliación.
14. Ambas organizaciones en la medida en que les sea posible y de acuerdo con sus posiciones participarán en el proceso de Refundación propiciando el pluralismo, la apertura a nuevos ámbitos sociales sin exclusión, la participación en la elaboración programática, esforzándose en recuperar, el principio del consenso, y la potenciación de foros de encuentro y de procedimientos asamblearios. En ese marco, se favorecerá igualmente la participación de la Asamblea de Ciudadanos por la Izquierda en el proceso de Refundación.
15. Al término de dicho proceso, y en su marco, se materializará la incorporación de ASCIZ a IU de Asturias.
16. La integración efectiva de toda la militancia al funcionamiento y el trabajo de IU, su implicación en las tareas concretas y, muy especialmente, llegado el momento, en las electorales, aconseja adoptar decididamente iniciativas eficaces conducentes a superar en positivo y sin reservas las medidas administrativas tomadas en otro momento histórico en determinadas localidades, propiciando y reconociendo el restablecimiento de las mayorías tradicionales junto al más atento respeto a las minorías.
17. En esa dirección se convendrá la celebración de asambleas locales con tiempo suficiente para que los nuevos órganos representativos de ellas emanados puedan participar en la elaboración de candidaturas. Allá donde ello no fuera posible se buscarán fórmulas de participación equitativa que garanticen, cuando menos, de forma provisional, el pluralismo de órganos y candidaturas.
18. De uno u otro modo, dentro del mismo espíritu, se procederá a la elaboración de la candidatura autonómica, con el ánimo de garantizar que sea reconocida como propia por el conjunto de la militancia y estimular así la máxima implicación de todos en el trabajo de campaña y en la consecución de votos.
19. En ese marco, el PCA efectuaría una renuncia expresa, pública y solemne a solicitar la aplicación de la Disposición adicional segunda de los Estatutos del PCE y a presentar o apoyar ni directa ni indirectamente candidaturas distintas a las de IU de Asturias, participando en cambio sin reservas, como partido, en el llamamiento a la ciudadanía para votar a IU de Asturias.
20. La elaboración de censos ciertos deberá hacerse con transparencia y participación. Para la elaboración de candidaturas se hará lo posible para recuperar el principio de consenso, sobre la base del reconocimiento de la representatividad real estimada. Si no fuera posible, se procederá a la atribución del número de puestos y se su ubicación en las candidaturas por el método proporcional puro.
21. En el desarrollo del proceso histórico de reencuentro entre le PCA e IU de Asturias se pondrán en marcha las actuaciones y campañas conjuntas que sea posible, tal como es habitual en la mayoría de territorios del Estado, favoreciendo así la integración efectiva, el respeto, la colaboración y, en definitiva, la recuperación de relaciones normales entre militantes.
22. Avanzados los procesos descritos y en todo caso, con anterioridad al comienzo de la precampaña electoral, tendrá lugar un acto para escenificar públicamente el proceso de reencuentro entre PCA e IU de Asturias.
23. Concluidas las elecciones se recurrirá a procesos asamblearios o refrendatarios, con debate previo, sobre la política de alianzas.
24. Tras un año de singladura de la nueva relación y pasada la prueba de buena fe que supondría la elaboración de los programas, la participación en las candidaturas y la incorporación a las instituciones, el PCA estaría en disposición de abordar la situación de antiguos militantes del partido sancionados con vistas a su incorporación individual y voluntaria en determinadas condiciones.
25. Todo el proceso apuntaría a una normalización final plena de las relaciones entre el PCA e IU de Asturias y las orgánicas dentro de ésta última, con independencia de la afiliación partidaria o no de sus adscritos, conseguida antes del fin de 2011. Ello conllevaría el acatamiento de las mayorías en cada organización y en cada territorio, el respeto a las minorías, la normalización de las discrepancias, la recomposición de las relaciones humanas, el cumplimiento de formalidades y requisitos estatutarios como reglas del juego democrático y garantía de seguridad funcional y un estilo de trabajo, debate y decisión basado en la síntesis y no en “el rodillo”.
26. Finalmente, el PCA, al efectuar la anterior propuesta global para superar el conflicto existente en Asturias desde una decidida voluntad de futuro con altura de miras y realismo político, manifiesta que no renuncia a ninguna de sus posiciones políticas ni a ninguna de sus interpretaciones de la historia reciente, entendiendo que la simetría de actuaciones que propone para el inmediato porvenir se articula, no como reconocimiento de ningún equilibrio o simetría históricos, sino como una forma generosa y eficaz de viabilizar en la práctica unos acuerdos y una trayectoria que, aunque pueda ser matizable, no es fraccionable, que es esencialmente global y que solamente devendrá posible si por parte de IU de Asturias encuentra un eco igualmente positivo hacia el futuro y una voluntad sustancial y verdadera de superación política del conflicto.