Solidaridad con las trabajadoras de Lavachel

¡BASTA DE REPRESALIAS EN LAVACHEL!
¡BASTA DE PISOTEAR LOS DERECHOS SINDICALES!
POR LA READMISION INMEDIATA DE NURIA GUTIERREZ MATO
El pasado día 16 de febrero esta compañera recibía a través de un burofax la notificación de su despido. La excusa esgrimida por la empresa es haber faltado varios días al trabajo. De todos ellos, salvo uno, la compañera aportó los correspondientes justificantes y pese a ello el día 18 cuando se incorpora a su puesto de trabajo se le anuncia que está despedida y que los justificantes médicos aportados "no valían”.
Las condiciones de trabajo en la lavandería industrial LAVACHEL, son escandalosas. Pisoteo constante a los derechos sindicales, ritmos agotadores, condiciones insalubres, incumplimiento de las normas de seguridad, trato degradante para aquellas que resulten incomodas o protesten, "pluses" que se conceden por gracia de la dirección para crear divisiones, etc…Y todo ello por 705 euros al mes. Para intentar cambiar esta situación las trabajadoras en su momento intentaron organizarse frente a los abusos del empresario Jorge Gumiel.
En realidad, este despido es la continuación de la situación de acoso y persecución sindical que se viene dando desde que el año pasado, se organizó un comité de empresa (por primera vez en 50 años de existencia de Lavachel) y una huelga para tratar de conseguir un convenio, del que a día de hoy todavía carecen. Ya en su momento, la huelga se desarrolló en unas condiciones dificilísimas, llegando al extremo de contratar matones para impedir al comité de huelga el acceso a las instalaciones, contratando impunemente personal nuevo durante la propia huelga, con unos servicios mínimos fijados por la empresa y la administración, sin acuerdo con el comité, del 100% de la plantilla y todo tipo de amenazas y presiones para dividir y enfrentar a los trabajadores (conversaciones "personales" entre la dirección y la plantilla para forzarles a posicionarse contra la huelga POR ESCRITO, acoso a aquellas trabajadoras que no habían querido firmar contra la huelga, presiones a unos, chantajes a otros, , etc...)
Muchas de las trabajadoras que secundaron la huelga en su día no se encuentran ya en la empresa, porque no aguantaron la presión a la que les sometió posteriormente la dirección. Ahora, con este despido, el dueño pretende deshacerse también de aquellas que se destacaron durante la huelga y que aún permanecen en la empresa, como en el caso de Nuria. De conseguir su objetivo, este será el primer paso para despedir al resto de trabajadoras que participaron en las movilizaciones, entre ellas la totalidad del comité de empresa.
En el último periodo, hemos visto el retroceso constante de los derechos sindicales y la degradación de las condiciones de vida de los trabajadores. Penas de prisión para sindicalistas, despidos, represalias, etc… LAVACHEL es un caso más en este sentido, que hemos decidido hacer público al resto de trabajadores para contrarrestar la imagen falsa, de normalidad laboral que el dueño, Jorge Gumiel, pretende dar de cara al exterior. Las trabajadoras de LAVACHEL necesitan la solidaridad más amplia del conjunto de los trabajadores para acabar de una vez por todas con los abusos del empresario, porque su lucha es parte de la lucha de todos por conseguir una vida digna y poner freno a la ofensiva cada vez más profunda de la patronal contra nuestros derechos y nuestras condiciones de vida.
