El PCA de Siero sobre la pasadas elecciones generales

La Asamblea de la Agrupación de Siero del Partido Comunista de Asturias se ha reunido este fin de semana para efectuar una valoración del resultado de las Elecciones General del pasado 9 M.
Esta Asamblea constata el tremendo descalabro electoral que ha sufrido IU en el conjunto del Estado, así como el significativo desplome en Asturias del voto a la refundada “Izquierda Xunida” en conjunción con sus socios del Bloque y de los Verdes.
Es innegable el carácter injusto y adverso de la ley electoral vigente y la situación de bipartidismo instaurada en este país, pero resulta un ejercicio de cinismo adjudicar exclusivamente a estos motivos la causa de este resultado. Más bien deberían de buscarse las causas de este descalabro electoral en “la política de sumisión al PSOE”, “la desvinculación de IU de la sociedad” y “los comportamientos antidemocráticos” desde la dirección de IU, sustituyendo el debate y el respeto al pluralismo por “métodos de censura para reinterpretar etapas anteriores”, “manipulación de censos”, “disolución de organizaciones locales”, “creación de gestoras” y “expulsión, sin expediente previo, de centenares de adscritos/as”.
Consecuencia del análisis llevado a cabo, la Asamblea de la Agrupación de Siero del PCA:
1. Entiende necesaria la inmediata dimisión de Llamazares y de su equipo de colaboradores, responsables principales del desastre electoral.
2. Muestra su respeto por la Comisión Unitaria plural acordada por la Presidencia Federal encargada de preparar la IX Asamblea de IU.
3. Manifiesta que la preparación de esa Asamblea solamente será asumible si es gestionada por una comisión plural y colegiada que, de forma colectiva, garantice la limpieza de un proceso transparente, democrático, participativo y sin exclusiones. Ese proceso no será posible mientras permanezca vetada la participación de organizaciones enteras y de centenares de militantes excluidos.
4. Esta Asamblea no reconoce esta nueva Izquierda Xunida y manifiesta, en consecuencia, su negativa a recoger los carnés de IX por considerar que, «nosotros pertenecemos al Partido Comunista de España y, según sus estatutos, ser militante de este partido implica serlo también de la coalición, al menos antes de los cambios orgánicos y jurídicos que ha habido en la nueva Izquierda Xunida de Asturias».