Charla-coloquio “Trabajo, migraciones y derechos humanos: La acogida de inmigrantes como parte del ideal republicano”

En el salón de grados de la Facultad de Pedagogía de Oviedo tuvo lugar, el pasado jueves, 17 de abril, una charla-coloquio, organizada en el marco de la Semana Republicana, que permitió a militantes comunistas y simpatizantes intercambiar puntos de vista con representantes de diversas organizaciones sociales y políticas que trabajan en el ámbito de la inmigración. Fue presentada y moderada por Alfonso Lago Rayón, Secretario General de la organización de Oviedo del PCA.

De la mano de Evaristo Baizán de “Asturias Acoge” pudimos conocer de forma pormenorizada la composición del movimiento asociativo inmigrante en Asturias, sus potencialidades y debilidades. Baizán recalcó que aunque la nacionalidad sigue constituyendo el factor aglutinante de estos colectivos por encima de los intereses comunes, lo que dificulta la colaboración entre los mismos, debemos considerar a este movimiento como un movimiento que goza de una gran potencialidad.

Avelino Fernández (SOS Racismo) expuso la génesis de su organización, objetivos y actividades y se detuvo en la explicación de varias de las campañas que desarrollan como la campaña por el derecho al voto de las personas emigradas, la campaña de apoyo a menores no acompañados o el fomento del activismo por los derechos políticos y sociales, para lo que se sirven de instrumentos como la oficina de información y denuncias. Destacó también la actividad de esta organización en la denuncia y seguimiento del tratamiento criminalizador que los medios de comunicación ofrecen de la inmigración.

Eduardo Romero del colectivo Cambalache destinó buena parte de su exposición a denunciar la política imperialista sobre África. Criticó el reciente viaje institucional a Africa del Gobierno asturiano, el cual se enmarca en el desarrollo del Plan Africa, firmado en 2006 al calor de la guerra contra los cayucos, que utiliza la lucha contra la inmigración ilegal y la lucha contra el terrorismo como excusas para la penetración económica, política y militar en los países africanos e instrumentaliza la ayuda al desarrollo en una estrategia recolonizadora. Para Romero no son los 30.000 inmigrantes que arribaron a Canarias en 2006 los que “no caben” sino los 9 millones de turistas que ponen en peligro el equilibrio de su ecosistema.

Finalmente mencionó la pasividad sindical en las luchas de los trabajadores inmigrantes y criticó la actitud de CCOO en su apoyo a la política migratoria de repatriaciones y en la contratación en origen que asegura un instrumento en favor del capital para mantener una fuerza de trabajo excedentaria.

Por su parte Susana López, de la Comisión Permanente del PCE, comenzó su intervención afirmando la incompatibilidad absoluta del sistema de explotación capitalista con el respeto a los derechos humanos. El mercado, como modelo rector trae como consecuencia la cosificación de todo y el trabajo ya no es un derecho, sino una mercancía, un instrumento al servicio del capital.

Afirmó que si los colectivos de jóvenes y mujeres han sido utilizados para la desregulación del mercado laboral, ahora les toca el turno a los inmigrantes. Así, el “rejuvenecimiento de las plantillas” se utilizó como instrumento de desregulación que sustituía a trabajadores con derechos por mano de obra joven carente de experiencia de organización y de lucha. Lo mismo ocurrió con el colectivo de mujeres como la parte más débil de la sociedad a la que se le impusieron peores condiciones laborales. Por no haber defendido a las mujeres y a los jóvenes hoy estamos pagando las consecuencias de la desregulación. Si ahora no defendemos los derechos de los inmigrantes lo volveremos a pagar en bajadas de salarios y en merma de las condiciones laborales.

Concluyó destacando la necesidad de reivindicar el derecho de ciudadanía por el que la República reconocía iguales derechos a los que viven y trabajan en un mismo lugar. Mientras los inmigrantes no tengan los mismos derechos, mientras no tengan derecho al voto como antes no lo tuvieron las mujeres, mientras no tengan los derechos adquiridos por el resto de la clase trabajadora, serán el ariete del capital para la pérdida de derechos de todos.